El
serio déficit habitacional y la marginalidad en el sector eran los principales
conflictos que implicaban una intervención de esta magnitud.
Luego
de un largo proceso de identificación de familias beneficiarias, se realizó
un concurso de diseño de viviendas para mejorar los est
ándares
constructivos de la típica vivienda social, ampliando los metros cuadrados
y mejorando la calidad de los materiales utilizable.
En una primera etapa,
se inició la construcción de 740 viviendas en el borde del río,
más 236 donde se ubicaba la subestación eléctrica de ferrocarril
de calle Carretón, y otras 64 viviendas del Programa Especial de Trabajadores
(PET)
En una segunda etapa, fueron entregadas 450 viviendas más,
al interior de conjunto ribereño, cumpliendo así con las necesidades
habitacionales de los beneficiarios.