Para
adaptarse a la majestuosidad del río más caudaloso de Chile, la
ciudad de Concepción altera su paisaje a través de los años.
Su historia urbanística está llena de sobresaltos, debido a catástrofes
naturales y a la proximidad al río Bíobio. Por esto, siempre estuvo
presente la inquietud de ordenar la ciudad y aprovechar la potencialidad del curso
pluvial.
En el año 1971, debido al maremoto y terremoto, la capital
de la VIII región fue trasladada de la actual comuna de Penco hacia el
borde del río Bíobio. Más de cien años después
(1856) nació el primer plano que buscaba acercar a la ciudad con su patrimonio
histórico hidrográfico. Todo lo anterior fue proyectado por el Ingeniero
Pascual Binimelis Campos.
Los planes no prosperaron y la llegada del ferrocarril,
en 1894, trasformó aún más la fisonomía del área.
Trazada por el borde ribereño para traer prosperidad, la línea férrea
dificultaría el vínculo entre la ciudad y su río. Entonces,
para 1936 la ocupación descontrolada e irregular de la faja ribereña,
iniciada por el terremoto echó por tierra la idea de conectar Concepción
con el Bíobio.
Sin embargo, el interés en el área del
río continuó, y tras diversos planes para hacer que la ciudad dejara
de darle la espalda al río quedaría para los años 90
el inicio de los estudios de factibilidad técnica y económica.