Para
poder ser beneficiarios del programa, las familias debían cumplir con algunos
requisitos. Vivir en terrenos fiscales, desde antes de 1991, habiendo constituido
familia en el lugar, era uno de ellos. Asimismo, los pobladores tenían
que estar en el catastro de la Municipalidad de Concepción y estar inscritos
en los programas del Ministerio de Vivienda y Urbanismo.
Con la llegada
del nuevo milenio, quedan atrás las inundaciones, incendios e inseguridad
que intranquilizaban a las familias. Ahora, tienen seguridad en el aspecto legal,
ya que sus nuevas viviendas son parte de su patrimonio.
Sin
embargo, para mejorar la calidad de vida de las 1490 familias no basta con entregar
soluciones habitacionales. Para ello, Ribera Norte se preocupó de acompañar
a los beneficiarios del proyecto en el proceso de asimilación de su nueva
realidad.
Se implementaron seminario y talleres que abordaban temáticas
como el desarrollo personal, formación de dirigentes vecinales, prevención
de drogas, organización de presupuesto familiar y capacitación de
la Ley de Copropiedad Inmobiliaria. Todas estas iniciativas forman parte del compromiso
de Ribera Norte de trabajar junto con los beneficiarios, para asegurar que los
cambios de éste sean positivos.
El programa de Recuperación
Urbana de la Ribera Norte del Río Bíobio y Pedro de Valdivia Bajo,
no sólo está cambiando la cara de Concepción, acercándola
a su principal patrimonio natural, sino también, está trasformando
radicalmente la vida de miles de personas, demostrando que las ciudades sí
pueden modernizarse con equidad social.